martes, 16 de marzo de 2010
Empezamos en 3, 2, 1...
Hace exactamente... *se va a fijar la fecha*, 2 meses que estoy viviendo sola, en un modesto monoambiente, por suerte bien ubicado para mi gusto, o por lo menos en una zona que considero es bastante céntrica respecto a los lugares en los que me muevo, no me puedo quejar.
Es una linda experiencia hacerse cargo de "todo" uno mismo, estar pendiente de las cosas de la casa, tener tu propio espacio para poder hacer lo que quieras y en el momento en que lo quieras. Si, eso es bueno. Pero como todo, tiene también sus cosas malas: la nostalgia y el sentir que los demás realmente te hacen falta, el silencio crudo de la noche cuando no te podés dormir, el mantenimiento de las cosas, el ver que no llegás a fin de mes por más que te esfuerces en "ahorrar" o en "gastar poco" y un montón de otras cosas que van sumandose entre si, y que si no sos lo suficientemente fuerte para sobrellevarlo, salís corriendo a los brazos de mamá y/o ser amado...
Fue mi decisión, sentí que era el momento, así que acá estoy.
Constantemente estoy probando cosas nuevas para poder combatir el aburrimiento cotidiando, y siempre llego a lo mismo, la necesidad de hablar hasta quedar exhausta, de hablar de todo, de mostrar lo que me gusta, lo que considero importante, lo que sé, vi, escuché y/o lo que quiero investigar. Y sinceramente no tengo a nadie con quien poder descargarme de ésta forma, sin que muera de aburrimiento total al instante, obvio.
Es más y pensandolo fríamente y viendo mi situación actual, nadie me visita frecuentemente o me pregunta como estoy, como la estoy pasando, si necesito algo o aunque sea ofrece una oreja amiga, etc. (salvo mi hermosa madre y mi novio), así que pienso que nunca voy a tener ésa familiaridad con nadie, en fin, es más fácil y menos doloroso de ésta manera.
Es una linda experiencia hacerse cargo de "todo" uno mismo, estar pendiente de las cosas de la casa, tener tu propio espacio para poder hacer lo que quieras y en el momento en que lo quieras. Si, eso es bueno. Pero como todo, tiene también sus cosas malas: la nostalgia y el sentir que los demás realmente te hacen falta, el silencio crudo de la noche cuando no te podés dormir, el mantenimiento de las cosas, el ver que no llegás a fin de mes por más que te esfuerces en "ahorrar" o en "gastar poco" y un montón de otras cosas que van sumandose entre si, y que si no sos lo suficientemente fuerte para sobrellevarlo, salís corriendo a los brazos de mamá y/o ser amado...
Fue mi decisión, sentí que era el momento, así que acá estoy.
Constantemente estoy probando cosas nuevas para poder combatir el aburrimiento cotidiando, y siempre llego a lo mismo, la necesidad de hablar hasta quedar exhausta, de hablar de todo, de mostrar lo que me gusta, lo que considero importante, lo que sé, vi, escuché y/o lo que quiero investigar. Y sinceramente no tengo a nadie con quien poder descargarme de ésta forma, sin que muera de aburrimiento total al instante, obvio.
Es más y pensandolo fríamente y viendo mi situación actual, nadie me visita frecuentemente o me pregunta como estoy, como la estoy pasando, si necesito algo o aunque sea ofrece una oreja amiga, etc. (salvo mi hermosa madre y mi novio), así que pienso que nunca voy a tener ésa familiaridad con nadie, en fin, es más fácil y menos doloroso de ésta manera.

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